miércoles, 22 de abril de 2015

Las aventuras de Pedri y Juon

Hace mucho tiempo, en un planeta muy lejano, había humanos. Pero no era todo igual:

  1. Había nueve días: coprocho, lunes, martes, miércoles, jueves, viernes, sábado, domingo y kiki.
  2. Había catorce meses: caprol, enero, febrero, marzo, abril, mayo, junio, felco, julio, agosto, septiembre, octubre, noviembre y diciembre.
  3. También había sólo dos días de colegio y, además, sólo jugaban a Educación Física. (Ójala yo estuviera en este planeta.)
Y podría decir muchas cosas más, pero no las voy a decir. Bueno, a lo que íbamos...

Ese planeta estaba poco habitado. Un día, dos hombres se pelearon y se lió una pelea que tardó una semana, es decir, 9 días. Se llamaban Pedri y Juon. Todo empezó así:

- Hola. me llamo Pedri, ¿y tú?
- Yo me llamo Juon.
- ¡Qué nombre más feo!
- Más feo es el tuyo.- le respondió Juon.

Y así comenzó la pelea.

Todos intentaron pararlos, pero era imposible, estaban muy cabreados. El alcalde de Montikiko, el pueblo donde ocurrió la pelea, los juzgó y dijo que iban a estar 34.500.678 años de cárcel, es decir, 246.345.543 meses y 713.486.142.502 días.

Cuando pasó todo ese tiempo, Pedri y Juon seguían vivos e hicieron las paces.
Pero vino un troll gigante a Montikiko y destrozó toda la ciudad, pero se llevó a los habitantes supervivientes en un carro de madera.

El troll era muy feo y tenía un cuerno en la barriga.También tenía el pelo largo como una serpiente y gris.

Pedri y Juon escaparon y se marcharon al planeta Tierra en una nave espacial.

La nave era muy grande y tenía dos plantas: la de combate y la de cocina. La planta de arriba era circular y la de abajo tenía una forma rara.

Aparcaron la nave en la estación espacial, pero la aparcaron mal y destrozaron la estación. Cogieron una pecera de su nave y se la pusieron en la cabeza y fueron volando a la Tierra.

Cuando llegaron a la Tierra, nadie notaba nada extraño hasta que un día...
- Hola, me llamo Juon.
- Yo me llamo Eduardo.- le dijo un hombre que no lo conocía de nada.- Qué nombre más raro tienes, ¿no?
- Mi nombre es normal.- respondió Juon un poco enfadado.
- Bueno, más o menos sí que es raro.
Juon se enfadó y se le pusieron los ojos rojos, le disparó un rayo láser al hombre y lo desintegró.

El juez le llevó a la cárcel y estuvo solo cien años (para Juon).
Cuando salió de la cárcel, Pedri le acompañó hasta sus nuevas casas, casas que había robado. Las casas eran unos perros marrones y blancos. Y las dos tenían dos plantas. Los dos se aburrían en el planeta Tierra y se fueron a la Luna en su nave espacial. Allí se encontraron una sombra, que les dio mucho miedo. Después salieron tres extraterrestres. Eran blancos, con los ojos negros y muy grandes. Tenían el cuerpo muy delgado y el cuello con muchas arrugas y fino. Parecía ser que el jefe era el pequeño extraterrestre, porque les preguntó a los otros:

- Esclavos, ¿los matamos o los dejamos vivir?
- Yo creo que los debemos capturar, cocinarlos y comérnoslos.- dijo el extraterrestre de la derecha.
- Pues yo creo que los debemos dejar en libertad.- opinó el de la izquierda.
- Nosotros nos quedamos con el de la izquierda.- respondieron tiritando Pedri y Juon.
- ¡Calláos!- exclamó el jefe.- Los mataremos y los cocinaremos.

Los extraterrestres petrificaron a Pedri y Juon, se los llevaron a su casa en la Luna y se los comieron.


FIN

8 comentarios:

Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.